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El último en llegar

El último en llegar

Ayer me dio miedo de sentirme feliz. Casi como ese día que llegué al consultorio de Jairo muerto de susto y le dije:-alguien se va a morir. Estoy seguro. Él me preguntó por qué y yo le expliqué que todo estaba bien: había recibido la llamada de ese trabajo que quería, me había decidido a decirle que sí a una relación y la universidad no me resultaba tan insoportable.

-Estoy seguro de que algo malo va a pasar, me decía todo el tiempo a mí mismo.

Ayer me sentí igual. Volví a mi casa aturdido por las cosas que el mundo me entregó en un solo día. Quizá porque con la agenda mal puesta -como me pasa casi siempre- puse que cada compromiso pasaba en días distintos y terminó por pasar todo casi al mismo tiempo. No me preparé. supongo.

Llegué a mi casa muy cansado y sentí que todo era demasiado cierto para ser verdad. Algo malo me va a pasar, volví a sentir en mis adentros, y entonces el miedo se encargó de mantenerme despierto hasta las dos de la mañana imaginando qué podría ser.

Me levanté aburrido como si la vida del día anterior hubiera sido la de otro. -Qué despropósito- me dije una vez más. Siempre es lo mismo: vivir pensando que la felicidad no parece cierta, pasar por encima de ella con cautela, añorarla cuando ya pasó. Vivir de la nostalgia.

A veces, solo a veces -como hoy- antes de dormirme tengo esa sensación otra vez. Se me ocurre que no quiero ser, ni por error, el último en llegar a mi propia felicidad.

Amigo jaguar

Amigo jaguar

Yo te escucho, amigo Jaguar. Ayúdame a encontrar mi propio silencio. Déjame verte en la luz de mi camino. Yo te escucho, adentro mío. De verdad lo intento.

Aunque adentro el ruido crece

y bajan dos ríos de mis ojos

Si mis manos intentan hacerse paso

entre la naturaleza que me oculta

y mis pies ya cansados no aguantan

un camino más

Yo te quiero escuchar.

Aunque mi voz no alcance para llamarte

y el silencio

mi condena

sea la única forma de encontrarnos

yo te escucho, amigo jaguar

y adentro somos tú y yo

el silencio

saber que somos el inicio de todo

el final también

Un solo camino que no podemos cambiar

Los ojos con los que miramos el mundo

la certeza de que el camino y el caminante

son dos extremos de lo mismo